La psicóloga de la cárcel de la Torre habla con Ana y le dice que Daniel ha cambiado de opinión y quiere fugarse y le dice que no se precipite y que no la mandé de vuelta a casa.
La psicóloga habla con el director de la prisión para que Ana vuelva a casa, pero este le dice que vuelva a juzgar las actitudes de Ana dentro de dos semanas.
Anna le cuenta su plan de fuga a Daniel.
El entrenador de artes marciales de Anna es destinado en la cárcel de la Torre, esto hace que Anna tenga un aliado allí dentro.
La psicóloga le dice a Daniel que el plan de fuga de Anna es una locura, pero Daniel confía en Anna ciegamente. Daniel le pide a la psicóloga que los ayude; se nota que la psicóloga está celosa de la relación de Anna y Daniel.
Los presos de la resistencia que van a escaparse con Daniel intentan conseguir algunos materiales que necesitan para fugarse.
Anna le dice a su jefe que el agua sale mal y se ofrece ella misma para arreglar la depuradora y le dice que llevará a dos internos para que la ayuden.
Mientras tanto los presos que pretenden escaparse recopilan las cosas que necesitan poco a poco, una de las cosas es aceite usado de cocina para fabricar combustible.
Llaman a Daniel para que vaya a la depuradora y también a la presa que es ingeniero (que también es una de las candidatas a escaparse), allí se reúnen con Anna que les cuenta que por allí es por donde van a escapar y preparan el túnel de ventilación para ello.
Dos presos esconden dos garrafas de aceite usado, que les servirá para el plan de fuga.
Daniel y Anna se quedan a solas en la sala de la depuradora, allí se abrazan y prometen no separarse nunca.

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